Estuvo presente en grandes momentos con el Deportivo Táchira F.C., siendo artífice de la recordada quinta estrella, la memorable Copa Libertadores 2004 y la apoteósica consecución de la sexta estrella; pero José Francisco “Patón” González ganó algo igual o más importante que los títulos, el central se llevó el corazón del fanático aurinegro, convirtiéndose en uno de los ídolos modernos del club más popular de Venezuela.
El estandarte de la zaga atigrada en décadas anteriores ha compartido de cerca con muchas generaciones de tachirenses, desde Andrés Paz, Laureano Jaimes, pasando por Gerzon Chacón, Tomás Rincón hasta Mauricio Parra; dejando su huella como un excelente compañero y gran persona.
Vino al mundo un 21 de julio de 1971 en Puerto La Cruz estado Anzoátegui, irradiando una alegría y amor por la camiseta que lo han llevado a ser adoptado por los tachirenses como hijo de esta tierra. “Patón” arribó a San Cristóbal en la temporada 93-94 para defender la camiseta de la escuadra que se convertiría en el amor de su vida: El Deportivo Táchira F.C.
En el engramado: El gran defensor
¿Dónde Nace y se cría José Francisco González?
Nací y me crié en Puerto La Cruz.
¿La Familia González siempre ligada al fútbol?
Mi papá siempre estuvo ligado al fútbol, siempre me inculcó el amor a este deporte desde pequeño.
¿Por qué te dicen “Patón”?
A mi padre le decía “Patón”, y a mí “Patoncito”; cuando salté al fútbol profesional me llamaron “Patón” como mi padre.
¿Cómo fue ese debut en el profesional?
Me fue muy bien, recuerdo que el entrenador me dijo “la primera mala que hagas te vas para afuera” (risas), cuando sacamos me la robó el delantero y yo miraba al entrenador que estaba en la raya, después de eso entré en el partido y el resto del encuentro lo hice excelente. Ese partido fue contra Deportivo Italia, yo jugaba con Anzoátegui y el director técnico era Ravell, recuerdo que ese debut fue en la temporada 90-91.

Varios de tus entrenadores fueron compañeros tuyos en el inicio de tu carrera, ¿Quiénes fueron y cuáles son los que más recuerdas?
Si al final de mi carrera fueron mis entrenadores, por ejemplo a Carlos Maldonado lo tuve de compañero, asistente técnico en el 2000 y como entrenador en mi última etapa en el equipo y anteriormente en Nacional Táchira, además de eso nos une una gran amistad.
Es algo muy curioso porque César Farías también fue mi compañero de equipo en el amateur, jugando ambos un campeonato nacional, después fue entrenador mío en el Deportivo Táchira en 2004.
¿Cómo llegas a vestir la camiseta del Deportivo Táchira?
En la temporada 93-94, me estaban saliendo las cosas bien, llegué a un equipo dirigido por Jesús Valiente
¿Qué esperabas encontrarte en San Cristóbal?
Era la primera vez que vivía fuera de mi casa, tenía 22 años y sinceramente fue un riesgo grande con la edad que tenía; vine a Táchira a empezar desde cero, estaba establecido en Anzoátegui e incluso era el capitán, pero gracias a Dios me fui muy bien.
¿Cómo fueron los primeros años en Táchira?
Fueron muy buenos porque llegué a un equipazo, donde jugaban Andrés Paz, Daniel Francovig, Sergio “Pollo” Hernández, Wilson Chacón, José Luis Dolgueta, Miguel “Pochito” Echenaussi, Laureano Jaimes, además Hebert Márquez y muchos grandes jugadores. Llegamos al hexagonal final invictos, lamentablemente tuvimos muchas lesiones y no pudimos conseguir el título.
En esos años viví cosas impresionantes, jugué en dos llenos en Pueblo Nuevo, al irme de Táchira en esos años dije: “Algún día tengo que volver”.
Jugaste con muchas generaciones de tachirenses en el Deportivo Táchira, ¿Sabes que muy pocos lo pueden contar?
Sí, jugué con muchos de ellos, desde Andrés Paz, Laureano (Jaimes), hasta Tomás Rincón, Mauricio Parra, Anderson Arias, Marlon Fernández y Edgar Pérez Greco; a quienes siempre apoyé cuando fueron mis compañeros, y hoy me da mucha alegría ver como triunfan en nuestro fútbol y también en el exterior.
“Es alguien a quien conocí hace muchos años, la verdad que siempre tuve un gran cariño, y tengo muy buenos recuerdos de la época en que éramos jugadores”, Laureano Jaimes.
Alzando la Copa: Los triunfos de “Patón” González con la Aurinegra

¿Cómo viviste la estrella conseguida en el año 2000?
Fue algo inolvidable, ganamos el Apertura de 1999 y el Clausura del 2000, nos tocó jugar un cuadrangular final para obtener la estrella, también lo ganamos, y sí corríamos la Vuelta al Táchira también la ganábamos (Risas).
Teníamos años trabajando juntos y siempre nos faltaba algo para conseguir el título, esa temporada se dio todo y conseguimos un campeonato inolvidable.
¿Cómo era Walter “Cata” Roque?, ¿Tienes alguna anécdota con este estratega histórico del fútbol sudamericano?
(Risas) Con el viejo “Cata” tuve muchas anécdotas espectaculares, la verdad es un monstruo y aprendí muchísimo con él.
Recuerdo que él siempre peleaba conmigo porque yo salía jugando desde la defensa en los partidos, ese año hice varios goles y después de cada fecha me peleaba en la primera práctica de la semana. Al final del campeonato se molestó mucho y yo le hice caso, y empecé a rechazar la pelota, discutimos y me fui de la cancha; al salir me dirigí a la sede del equipo a entregar la carta de renuncia, él (“Cata” Roque) me estaba esperando en la puerta y me dijo: “Estás loco no renuncies, no me prestes atención yo peleo así, hoy la pagué contigo, olvídate de todo y a la casa que jugamos el domingo”.
Hubo un partido muy peculiar en la Pre-Libertadores 2000 ante América de México, ¿recuerdas aquel impase con Cuauhtémoc Blanco?
Ese partido ganamos 1-0, hice el gol de ganar con el estadio lleno. Cuauhtémoc (Blanco) tenía mucho ego y empezó a pelear con (Wilfredo) Alvarado, yo me metí en la pelea y él buscó la forma de agredirme varias veces y al final el árbitro lo expulso del partido.

¿Cómo fue esa gran copa Libertadores 2004?
Afortunadamente siempre estuve en el equipo cuando Táchira logró grandes cosas, esa copa de 2004 con César (Farías) y todos los muchachos, teníamos tremendo equipo; paradójicamente cuando se armó el equipo la gente no creía mucho en nosotros, pero después se fueron dando los resultados, el grupo se unió tanto que permitió llegar invictos a cuartos de final.
¿Cuál es el partido que más recuerdas de esa Copa Libertadores?
El empate 2-2 con River Plate en Buenos Aires, perdíamos 2-0 y César me dice “Patón monta el equipo en el arco de ellos, así nos hagan seis, tenemos que arriesgar”, entonces hablé con todos los defensores y empujamos para empatar un partido que para muchos estaba perdido.
¿Qué es ser jugador de César Farías?, ¿Cómo se vivía el camerino de un equipo que estuvo invicto 8 encuentros en Copa Libertadores de América?
César (Farías) era muy motivador y traía una línea de trabajo con ese grupo, el plantel era muy unido, desde los criollos que reforzamos hasta los extranjeros se cohesionó todo; las concentraciones eran muy bonitas, nos divertíamos mucho, a veces jugábamos hasta Carnaval (Risas), sinceramente éramos una gran familia en cada concentración.
Volviste al club en la 2007-2008, conseguiste enseguida la sexta estrella, ¿Cómo vivió “Patón” esa temporada eufórica para la afición tachirense?
No esperaba que pasara todo lo bonito que pasó, porque al comienzo costó armar el grupo, teníamos mucha gente joven; para el Clausura se hicieron varias contrataciones y con la base que traíamos nos convencimos de obtener los resultados.
¿Cómo era jugar en la pareja de centrales con el argentino Lucas Bovaglio?
Nosotros ya habíamos jugado juntos en el Unión Atlético Maracaibo, nos llamábamos el dúo dinámico (Risas), nunca nos confiábamos de ninguno, siempre nos respaldábamos siendo ordenado y concentrados ambos en la línea defensiva, eso hizo que esa defensa fuera una de las mejores del torneo.
¿Cuántas camisetas regalaste en tu carrera?
(Risas) En estos días me pidieron una camiseta, sinceramente todas las he regalado. Tengo una sola camiseta que me regaló José Yégüez cuando llegó acá y jugó su primer partido con el equipo, tiene el número 3 porque cuando yo jugaba en Táchira le regalé una, él tuvo un bonito gesto y me dio una camiseta con el mismo dorsal que yo usaba en el equipo; esa es la única camisa que tengo de Táchira y la tengo bien guardada.

¿Cómo fue tu paso por la selección nacional?, fuiste uno de los precursores en la Vinotinto de Pastoriza.
El Deportivo Táchira me abrió las puertas hacia la selección, después del grupo de la 99-2000, estábamos casi todos los integrantes de la defensa de Táchira. Esa selección fue muy buena, ganamos muchos encuentros amistoso a equipos difíciles que incluso habían jugado el mundial; pienso que el trabajo comenzó con Omar Pastoriza y lo continuó Richard (Páez), quien siempre estuvo muy cerca de Pastoriza, ahora César (Farías) siguió ese trabajo y por eso se han dado tan buenos resultados.
En el banquillo: la faceta de Técnico
El día que te retiraste, ¿ya tenías en mente seguir en el fútbol?
La verdad que no lo tenía, esa época fue en diciembre e hice pretemporada para afrontar aquel Torneo Clausura con el Deportivo Anzoátegui, pero cuando tomé los días libres de diciembre decidí retirarme. Se lo comuniqué a Daniel (Farías) me dio la oportunidad de estar como asistente técnico porque vio el liderazgo que tenía dentro del grupo, los jugadores jóvenes me escuchaban mucho; no puedo negar que tuve ofertas de otros equipos pero me interesó más esto porque la decisión estaba tomada.
“Es una persona que dio muchísimo por el fútbol, hoy da un paso importante en su carrera al tomar el oficio de entrenador. Es un gran ser humano, tiene muchísimo afecto hacía la gente y la gente con él, y sin duda es un ejemplo de lo que puede ser una persona humilde”, Daniel Farías.
¿El profesor Daniel Farías siempre te dio la confianza para ser su asistente?
Gracias a Dios, él (Daniel Farías) siempre me tuvo confianza, yo trabajé tres años con ellos y nunca fui un jugador que le faltara el respeto a los demás jugadores de menos experiencia, siempre traté de ayudarlos y motivarlos a crecer, eso son cosas que ayudan a darme esta oportunidad.
¿Cómo se ven las cosas desde afuera?, ¿Cómo se sufre un partido?
Es algo muy diferente, cuando uno era jugador se ponía el traje de obrero y empezaba a luchar para que las cosas salieran bien; ahora hay que tener más calma estar más concentrado para que los muchachos ejecuten todo el trabajo que se realiza en la semana.
En el corazón de la gente: “Patón” el ídolo
¿Cómo es el sentimiento entre “Patón” y el Deportivo Táchira?
Es un sentimiento espectacular, es un cariño que no tiene límites, donde voy la gente siempre me trata bien; soy de los que devuelven ese cariño, creo que en el fútbol los jugadores a veces se equivocan creyendo que son ídolos y tratan mal al fanático, en lo particular nunca hice esto porque vi el fútbol como algo que iba a pasar y lo único que podía dejar era la amistad de la gente.

Entonces, ¿De qué equipo eres fanático?
(Risas) ¡Por supuesto! del Deportivo Táchira, la gente en Puerto La Cruz me dice que San Cristóbal es mi segunda casa, pero para mí es la primera. La gente de Anzoátegui se pone mal porque siempre he dicho que “Táchira es Táchira”, he estado en equipos del extranjero y para mí el fanático tachirense es el mejor que existe.
¿Cuántos amigos tienes en el fútbol?
(Risas) Tengo muchísimos amigos en el fútbol y la verdad que se me olvidaron los nombres de la mayoría.
“Tengo muchos años conociéndolo, es una persona ganadora y siempre está de buen ánimo, es muy alegre y aconseja mucho a sus compañeros de trabajo. “Patón” es mi compadre y siempre hay un trato especial conmigo por la gran relación que tenemos”, Yosmer Sánchez, utilero del Deportivo Táchira F.C.
¿Institucionalizaste los bautizos a los juveniles en Táchira?
Por allí tuve ese gesto de cortarles el pelo dándoles la bienvenida al fútbol profesional, es muy bueno que los capitanes que vinieron después lo siguieran haciendo. Jugar profesional es duro y es bueno bautizarlos para dejarle un buen recuerdo a ellos, inclusive me he encontrado jugadores orgullosos porque yo les corté el pelo el día de su debut (Risas).
Después de esta larga tertulia me puedes decir: ¿Quién es “Patón” González?
Un tipo humilde alegre y feliz, tratando de estar bien con todas las personas, además una persona luchadora tratando de lograr las metas que se propone.
Claudio Silva Giordanelli/ Prensa Deportivo Táchira
